Pasado ya el primer cuarto del siglo XXI, vivimos en medio de un tiempo convulsionado por cambios sociales, culturales, económicos y políticos cuya velocidad parece haber desbordado la capacidad contemporánea de otorgarles sentido. Las certezas se erosionan más rápido de lo que alcanzamos a nombrarlas. No sabemos con claridad hacia dónde se encaminan nuestras sociedades, si es que todavía avanzan hacia alguna parte y, más inquietante aún, es la percepción de futuro que parece cada vez más signada por la imagen inquietante de la catástrofe.
Tariq Anwar / La imagen pobre
Estética, Filosofía, PolíticaLa rebelión de las imágenes degradadas en el capitalismo audiovisual
En Los condenados de la pantalla (2014), la videoartista y teórica alemana Hito Steyerl ofrece una de las cartografías más interesantes y políticamente incisivas de la cultura visual contemporánea. El libro, que reúne una serie de ensayos publicados originalmente en la revista e-flux, se inscribe en la tradición materialista inaugurada por Harun Farocki y prolonga las reflexiones sobre el cine imperfecto y el Tercer Cine. Sin embargo, su contribución fundamental es la introducción del concepto de imagen pobre, una noción que condensa las contradicciones del capitalismo de la información, las jerarquías de resolución y las nuevas formas de alienación que atraviesan la producción, circulación y consumo de imágenes en la era digital. Si bien los temas que aborda son amplios, nos concentraremos aquí en algunas páginas donde aborda la idea de la imagen pobre.
Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: reseña/comentario
FilosofíaA Javier Agüero Águila, por las intuiciones y demencias
Reseña
Toda reseña es un texto subalterno. Un mero agregado con respecto. Al concebir una reseña remitimos indefectiblemente a un texto previo y únicamente a ese texto, en función del cual dicha reseña ejerce un rol de esclarecimiento por simplificación de otro texto. Sin embargo, esta simplificación, más que un poder de la reseña en relación a aquel texto primordial, desnuda su precariedad: su servilismo relativo a aquél.
Por lo mismo, reseñar consiste en re-enseñar, en leer de la manera más respetuosa, escueta y sumisa posible: en enseñar a someter la mirada a una escritura sin imaginación. A leer sin escribir, a leer resignados de amor por la escritura; a leer reprimiendo nuestra imaginación ante la tentación dejada por el bestial eco de cada palabra. El poema escrito aquel día en que el pulso trepidante de un lápiz-cuchillo presagió un suicidio; la novela cuyo original sobrevivieron a la vergüenza y al fuego; el candor y la ternura de una narración histórica incapaz de entrar en los palacios de la Historia; estos y otros caudales de potencia imaginal la reseña los presenta en calidad de ya escritos. Con ello, la lectura que ofrece antepone un punto de inicio de carácter anestésico y asegurador: el de la claridad y la seguridad de un punto firme desde el cual acceder y empezar a adentrarse en el texto primordial.
Gerardo Muñoz / Nakba e intifada
Filosofía, PolíticaEn un texto reciente escrito para rememorar la Nakba, el pensador Mauricio Amar proponía de manera velada algo que merece una cuidadosa atención: nuestra época está enmarcada por dos nociones que nos han sido donadas por la experiencia palestina, esto es, la nakba y la intifada [1]. Son dos palabras que, lejos de activar una oposición dialéctica, son el grado de la curvatura de una experiencia histórica que en el presente nos entrega algo un espejo nocturno, que es imagen de pensamiento y tranquilidad. Pensar con claridad es preparar una salida de las ruinas y hostilidades; y en segundo término, rechazar en todo momento el estratagema de la “pacificación” y de los tratados de paz (también en sus formulaciones cosmopolitas) aún enraizados en las turbias corrientes de la barbarie. Las antiguas palabras de Tácito siguen resonando como viejas campanas: “hacen un desierto y lo llaman paz (ubi solitudinem faciunt, pacem appellant). ¿Y qué no es la Pax israeliana sino una guerra sin fin bajo los presupuestos de la usurpación desfigurada del llamado del theos? En nombre de la “paz”, la oscuridad cae sobre la tierra, pues ya no hay garantía de tranquilidad ni de concordia. Y es sólo en la vía tranquilitas que los pensamientos, como ligeras nubes de verano o esponjas del móvil que se inclina sobre una cuna, se amontonan en un lugar de entonación tan imperceptible como provisoria.
Mauro Salazar J. / Kastización . Neoliberalismo sin semántica
Filosofía, PolíticaEl neoliberalismo que conocimos durante las últimas cuatro décadas ha cesado. Ni continuidad, ni radicalización, pasaje a otra fase de acumulación de capital. Conviene nombrar con precisión, porque el diagnóstico errado autoriza respuestas erradas. La fase actual del capital es «anárquica» en sentido técnico, no metafórico. El término, recuperado aquí de la tradición Hayek-Rothbard que las nuevas derechas leen sin pudor académico, designa una operación específica: el mercado prescinde del Estado mediador, del parlamento deliberante, del partido articulado, del aparato pedagógico legitimador. Opera directamente, por velocidad, sin sintaxis. La política devino administración del flujo. Ya no condición de su legitimación.
Paola Caridi / Cómo escribir en tiempos de genocidio
Filosofía, Literatura, PolíticaEl corazón alrededor del cual nos atormentamos habla una lengua ya atravesada a lo largo de la edad contemporánea. Cómo escribir en tiempos de genocidio, del genocidio de Gaza. Es una pregunta que excava en lo profundo. En el caso de quien, palestina, mira Gaza desde fuera de Gaza, dentro de Palestina y en la diáspora, porque es espectadora y, al mismo tiempo, víctima. Víctima histórica y cotidiana, porque el genocidio va más allá de Gaza: es el exterminio intentado y buscado de Palestina y de los palestinos. En mi caso, la pregunta es: ¿cómo escribir si eres espectadora y, además y por si fuera poco, estás del lado de los culpables, responsables, verdugos? Y sobre todo, nos recuerda Adania Shibli en su lectio de 2026 de la Cátedra Virginia Woolf de la Universidad para Extranjeros de Siena, ¿cómo escuchar las voces que ya no están, borradas por los verdugos? ¿Cómo podemos arreglárnoslas sin las palabras de los 263 periodistas asesinados en Gaza por Israel, y junto a ellos sin los poetas, las poetisas, los artistas, las artistas, los docentes, las maestras, las profesoras? ¿Cómo escuchar sus voces en la Aradhi Muwat, la «tierra muerta» incluida en la legislación agraria otomana, tierra considerada muerta porque no se oye voz humana por muy extensa que sea y por no estar habitada ni cultivada?
