Rodrigo Karmy Bolton / SHUHADA SADAQAT. Sinead O´Connor y la gestualidad del testimonio

Filosofía, Música, Política

En su clase del 29 de febrero de 1984, después de haber planteado el problema del modo en que la parrhesía –el riesgoso “decir veraz”- podía expresarse en un sentido aletúrgico a la luz del cínico, Michel Foucault ofrece un pequeño pasaje que, me parece, resulta clave para lo que nos proponemos: “La expresión mártyron tes alethéias (ser el testigo de la verdad) es tardía, pero creo que podemos recurrir a ella para caracterizar, en el fondo, lo que fue el cinismo en la Antigüedad y sin duda lo que será esa especie de cinismo que se puede encontrar a lo largo de la historia de Occidente a través de diferentes perfiles. Mártir de la verdad, entendido en el sentido de “testigo de la verdad”: testimonio dado, manifestado, autentificado por una existencia, una forma de vida en el sentido más concreto y material del término, testimonio de verdad dado por y en el cuerpo, el vestido, el modo de comportarse, la manera de actuar, de reaccionar, de conducirse.”1 Posiblemente este pasaje sea uno de los pocos donde Foucault se refiere a la figura del mártir. Desde su lectura, éste se inscribe al interior de la línea abierta por el cinismo cuya característica más decisiva habría sido la de situar la cuestión de la verdad no en el “decir veraz” de la parrhesía como en el “cuerpo” donde ésta aparece “dado por y en el cuerpo”.

Sofía Esther Brito / Reír, arder resistir: notas en torno a Stasiología/Guerra civil, formas-de-vida y capitalismo de Rodrigo Karmy

Filosofía, Política

Reír, arder, resistir. Con estos tres verbos, los ensayos que componen Stasiología/Guerra civil, formas-de-vida y capitalismo, conjugan su gestualidad. Las notas, interrogan en la escritura de Rodrigo Karmy desde un impulso. Las leo como movimiento de pequeñas piedritas a la ventana, quizás desde un patio donde se ve una lámpara encendida; quizás porque se espera que, al otro lado, el castigo no impida salir a jugar. Hay una especie de señal de ‘alerta’ o llamado de atención ante el tradicional léxico de las izquierdas, arraigado en nuestro modo de imaginar. Un pensamiento -como diría el escritor argentino Damián Tabarovsky- que se opone a la idea de transición, a la lógica de la política avanzando por etapas, con puntos de partida y puntos de llegada; [más bien] apela al fantasma en la grieta, en el terremoto, en la tormenta, en el remolino que todo lo cambia de un instante a otro1”.

Hugo Sir / Y la guerra, apenas ha comenzado…. Imaginación y organización, un comentario sobre la indicación de stasiología de Rodrigo Karmy

Filosofía, Política

Este artefacto que Rodrigo nos entrega y que él ha dudado en llamar libro y prefiere llamarlo, por ejemplo, pasquín de lucha, se muestra contra toda expectativa habitado o, quizás, invadido por voces disímiles, momentos de duda, elecciones al calor de ciertos acontecimientos y revisitadas bajo el impulso de otros. Rodrigo, en los tres textos y medio que componen la materialidad del libro, abraza distintas intensidades, se deja llevar por ritmos que lo conducen a afirmar territorios hasta cierto punto contrapuestos. Y qué bueno que así sea. Al igual que en los últimos años en Chile, uno puede viajar desde una frenética o al menos afirmativa perspectiva del momento de las fuerzas políticas “radicales” (como cuando nos dice que las “sublevaciones no son la excepción, sino la regla” – en la cuarta de las 22 tesis sobre la devastación mundial) a la sensación, bastante corporal, de que la clausura y la derrota final se extiende sobre nosotros (como cuando nos enteramos que el “reino de las pasiones tristes se ha consumado, uniéndose al proceso de neofascistización global o, lo que es igual, la ‘americanización’ del mundo”, respecto a la muerte del proceso constitucional chileno en la apostilla 15). Ciertamente, este vaivén afectivo nos embarga no solo al leer, sino al seguir de más o menos cerca los acontecimientos políticos nacionales y globales. Y, sin embargo, entre medio de estas diferencias, desfases, titubeos, ensayos, aparecen unas líneas, unas fuerzas que le dan justamente por ello, un ritmo. Yo agruparía estas fuerzas alrededor de tres campos problemáticos: comunismo, revolución y forma-de-vida. Quisiera abordar brevemente los tres, a partir de lo que stasiología invita a discutir.

Rodrigo Karmy Bolton / El golpe oligárquico

Filosofía, Política

Hay viejos culiaos que no creen en nuestro amor

¡No importa oh!

Mauricio Redolés.

Desde el 12 de diciembre de 2022 no hay más “proceso constituyente” sino Restauración Conservadora. El Congreso Nacional devoró a la Convención Constitucional y, con ello, el poder constituido hizo desaparecer al poder constituyente. En la medida que asistimos a la consumación de una Restauración Conservadora, ella se urdió desde un proceso puramente fáctico que articuló diversas tácticas a favor de una sola estrategia, múltiples mecanismos para lograr un solo objetivo: destruir al lugar de enunciación popular abierto desde la revuelta de 2019 y restituir al lugar de enunciación oligárquico propio de la forma “portaliana” de concebir la política. En la medida que el proceso de Restauración Oligárquica se ha sostenido en la articulación de diversas tácticas en base a esa sola estrategia, en realidad, debe ser entendido como un “golpe civil y parlamentario” agenciado esencialmente desde el Congreso Nacional. Este último, terminó por apropiarse del proceso político clausurando, vía un “acuerdo” oligárquico, las posibilidades de transformación abiertas en 2019. El solo hecho que el mal poeta haya sido convocado a firmar el famoso “acuerdo” muestra el carácter deslegitimado con el que nace el proceso en curso. Un mal poeta, ahora vocero de un partido puramente fáctico, que habla el lenguaje del pastor mientras actúa como lobo.

Miguel Ángel Hermosilla / El imaginario oikonómico en el fantasma portaliano

Filosofía, Política

Comentario a El fantasma portaliano. Arte de gobierno y república de los cuerpos de Rodrigo Karmy Bolton, Ediciones Universidad de la Frontera, Temuco, 2022.

Frente a la muerte

Una erótica

La poesía, la invención, la imaginación.

La máquina portaliana del orden no se juega como una teología política monumental, sino más bien como una microfísica del poder, como una tecnología o “arte de gobierno” que la episteme molar de cierta historiografía conservadora no ha podido inteligir sino más bien glorificar en la figura personal de Diego Portales. Atendiendo a esta premisa podríamos pensar la textura misma del texto “El fantasma portaliano. Arte de gobierno y republica de los cuerpos”, de Rodrigo Karmy, como un ejercicio textual y genealógico que se excede a sí mismo, como un meta-texto que insistentemente impugna la constitución oikonomica1 , es decir, del gobierno del mundo , la potencia de los cuerpos y el deseo de los pueblos, que ha ido asumiendo en occidente toda forma de poder.

Rodrigo Karmy Bolton / El gusto por vivir

Filosofía

Sobre Averroes. Acerca de la felicidad del alma. DobleAEditores, Santiago de Chile, 2022

1.- El cerezo

Al principio de “La ideología alemana”, Marx y Engels acometen una tarea crítica inmediata: ir más allá del materialismo de Feuerbach. Para ello, señalan con fuerza que el filósofo alemán ha acertado parcialmente, por cierto, al desplazar el principio teológico por el antropológico, pero ha errado en la medida que: “(…) no ve que el mundo sensible que le rodea no es algo directamente dado desde toda una eternidad y constantemente igual a sí mismo, sino el producto de la industria y del estado social, en sentido que es un producto histórico, el resultado de la actividad de toda una serie de generaciones, cada una de las cuales se encarama sobre los hombros de la anterior, sigue desarrollando su industria y su intercambio y modifica la organización social con arreglo a nuevas necesidades (…) Así, es sabido que el cerezo, como casi todos los árboles frutales, fue transplantado a nuestra zona hace pocos siglos por obra del comercio y por medio de esta acción de una determinada sociedad y de una determinada época, fue entregado a la “certeza sensorial” de Feuerbach”.