Última escena republicana. Podrían haber sido más. También podría no haber sido ni siquiera una. Pero el con-vivir no conoce de últimos ni de primeros, de monumentos ni memoriales: es memoria en acto; potencia común e imaginación presente y anterior a toda República. El habitar un mundo de paso, sin falsos consuelos ni deseo de eternización, implica atender a la inagotabilidad del sentido expresado en cada instante, como colores y figuras espejeando en las rutinarias paredes de una estación de metro (otro espacio de tránsito devenido lugar). El fervor de la vida común florece entre las grietas de un sistema o en el subterráneo de La República.
Giorgio Agamben / Lo lícito, lo obligatorio y lo prohibido
Filosofía, PolíticaSegún los juristas árabes, las acciones humanas se dividen en cinco categorías, que enumeran de la siguiente manera: obligatorias, loables, lícitas, reprobables y prohibidas. A lo obligatorio se opone lo prohibido, a lo que es loable lo que es reprobable. Pero la categoría más importante es la que se sitúa en el centro y constituye, por así decirlo, el eje de la balanza que pesa las acciones humanas y mide su responsabilidad (la responsabilidad se llama «peso» en el lenguaje jurídico árabe). Si loable es aquello cuya realización se premia y cuya omisión no se prohíbe, y censurable es aquello cuya omisión se premia y cuya realización no se prohíbe, lo lícito es aquello sobre lo que la ley sólo puede guardar silencio y, por tanto, no es ni obligatorio ni prohibido, ni loable ni censurable. Corresponde al estado paradisíaco, en el que las acciones humanas no producen ninguna responsabilidad, no son en absoluto «pesadas» por la ley. Pero -y este es el punto decisivo- según los juristas árabes, es bueno que este ámbito del que la ley no puede ocuparse de ninguna manera sea lo más amplio posible, porque la justicia de una ciudad se mide precisamente por el espacio que deja libre de normas y sanciones, premios y censuras.
Philippe Theophanidis / La guerra civil global: una introducción
Filosofía, Política1. ¿Por qué “guerra civil global”? [1]
¿Por qué “guerra civil global” y por qué bajo la forma de una “introducción”? La motivación de esta inscripción es doble. En primer lugar, ella busca exponer el concepto de “guerra” como un problema. ¿Qué queremos decir cuando hablamos hoy de “guerra”? ¿Cómo puede el concepto conservar su relevancia mientras tratamos de entender lo que nos sucede a “nosotros”, esto es, lo que sucede con la manera en que vivimos juntos? En segundo lugar, la idea de “guerra civil global” sugiere de antemano que la guerra no es ya lo que era y que se ha vuelto una parte importante de nuestro estilo de vida, nuestra cultura. En vez de adentrarnos en las numerosas especificidades asociadas con la idea de “guerra civil global” propongo una simple cartografía.
Loïse Bulot / Three musics from the depths
Música, SonidoViernes de sonidos. En Ficción de la razón presentamos el disco Three musics from the depths de la compositora y artista sonora francesa Loïse Bulot. En este trabajo, nos sumergimos en las profundidades en que habitan formas de vida desconocidas. Inspirada en los seres luminiscentes de las fosas marinas, Bulot nos lleva por un viaje sonoro delicado e intenso, de pequeñas, pero continuas vibraciones. Que lo disfruten.
Mauro Salazar / Modernización y negacionismo. Una genealogía del rechazo
Filosofía, Políticaa tu presencia, con la alegría de las plantas.
Transcurría 1989 y nuestro valle se preparaba para ingresar a la “democracia pactada” bajo el swing del arco-iris y cumplir el mandato galáctico del mundo OCDE. El cúmulo de afanes modernizantes, untados en memorias del trauma, presagiaban una saga de impunidades y pillajes que la coalición del arcoíris (Tironi, Correa, Schilling, et al) debía gestionar visualmente administrando una gobernabilidad estetizante que desterrara épicas, rebeldías y militancias. Todo el tren del progreso modernizador implicaba fragmentar la vida cotidiana en escenas testimoniales, hedonismos estetizantes y consumos culturales.
Tariq Anwar / ¿Qué hace usted?
LiteraturaAtentos, que preguntaré por las prácticas. No las buenas prácticas ni las malas prácticas. Por las prácticas. Es decir, ¿qué hace usted? Bien, no debo meterme en su vida privada, pero es que su vida hace tiempo no es privada, si es que alguna vez lo fue. Entonces, me meto nomás y le pregunto ¿que hace usted? Si exige que no me concentre tanto en el individuo, porque ya sabemos lo odioso que es exigirle a seres atomizados que hagan algo, cuando en realidad debiese ser la comunidad, el Estado o que se yo, formulo, entonces la pregunta de nuevo, teniendo los cuidados del caso ¿Qué hace usted en tanto parte de algo que no es sólo usted?

