Este trabajo estudia los aportes y limitaciones del concepto de «régimen farmacopornográfico» propuesto por Paul B. Preciado junto con los pilares que lo constituyen: el farmacopoder y el pornopoder. El análisis será complementado con las aportaciones de otros autores, destacando las de Judith Butler, filósofe de referencia para el autor, cuyas teorías sobre el género y el cuerpo han influido de forma indiscutible en las posteriores investigaciones sobre la identidad. A través del estudio del pensamiento de ambos será posible llegar a una mejor comprensión de lo que Paul B. Preciado denomina «farmacopornocapitalismo» y también dirimir las aportaciones y límites de la teoría del autor. Su trabajo ha sido indiscutiblemente revolucionario en materia de género e identidad, poniendo en tela de juicio categorías naturalizadas y exhibiendo las dinámicas biopolíticas de opresión y discriminación que encarnan nuestra existencia. Reconociendo esto, también debemos poner sobre la mesa los límites en su planteamiento, donde algunas veces la provocación le lleva a afirmaciones que difieren del objetivo final de su teoría: mostrar cómo actúa el control en los cuerpos y encontrar una salida a este.
Estética
Sergio Villalobos-Ruminott / Iteraciones
Estética, FilosofíaPrólogo (15-24), al libro de Paola Helena Acosta Sierra, Plusvalía de la memoria. Universidad Pedagógica Nacional, Colombia, 2021.
En julio de 1997, el jazzista Ornette Coleman invitó al filósofo Jacques Derrida a subirse al escenario del festival de La Villete en París, para compartir un experimento, mientras el músico presentaba su esperado concierto. De tal experimento, en el cual el primero tocaba y el segundo leía –marcando un contraste que no era solo formal sino que envolvía la cuestión misma de la improvisación—, se recuerda únicamente una anécdota que repara en la insatisfacción del público, la que obligó finalmente al filósofo a abandonar, frustrado, el escenario, concluyendo así, aparentemente, ese insólito encuentro. Sin embargo, más allá de la anécdota, vale la pena destacar que lo que Coleman y Derrida se traían entre manos, aunque solo fuese por unos minutos, era precisamente la compleja cuestión de la improvisación, del jazz como música intrínsecamente ‘espontánea”, revolucionaria si se quiere, en permanente disputa con las normas o con el “cultural background”, y por tanto, como una forma eventual (an eventful thinking) de inteligencia que no podía ser meramente repetida según las leyes de la ejecución, la formalización de la performance, o la determinación cultural de sus registros.
Tariq Anwar / Discontinuo, contingente, eventual
Estética, FilosofíaNo puedo dejar de pensar en lo discontinuo. Lo contingente y discontinuo. Lo eventual, contingente y discontinuo. Lo que se va rápido. El agua corriendo, la espuma del mar rompiendo, el viento soplando, la manzana que como y está muy sabrosa. Visto desde un ángulo eterno, también las montañas. Cordones gigantes de tierra que creemos eternos, pero se mueven intensamente a velocidades imposibles de captar. Las piedras que están en jardín, parece que no se irán jamás, pero lo harán. Pienso en mi cuerpo que parece funcionar, pura contingencia, discontinuidad, un evento tan singular como efímero. Células naciendo y muriendo. Ya no soy el mismo de hace diez años. Siempre estuve naciendo y muriendo, como las bacterias que me permiten existir. Que nos las veo, pero que, menos mal, están allí. No están para mí, sólo están haciéndome, participando voluntaria o involuntariamente de una existencia contingente.
Ana Vujanović / ¿Qué hacemos realmente cuando… hacemos arte?
Arte, Estética, FilosofíaSi la muerte del arte es su incapacidad para alcanzar la dimensión concreta de la obra,
la crisis de l arte en nuestro tiempo es, en realidad, una crisis de la poesía, de la ποίησις.
Ποίηις [… es] el nombre mismo del hacer del hombre, de esa acción productiva
de la que el hacer artístico no es más que un ejemplo privilegiado,
y que parece, hoy, desplegar su poder a escala planetaria
en el funcionamiento de la técnica y de la producción industrial.
(Giorgio Agamben, El hombre sin contenido)
Este ensayo se concibe como una visión crítica de los conceptos que sustentan los principios y procedimientos del trabajo en el arte, y de sus numerosas y no lineales transformaciones a lo largo de la historia de la cultura occidental. Se establece, en consecuencia, como una especie de evaluación introductoria de las formas de trabajo y cooperación en las artes escénicas contemporáneas, sin detenerme en sus particularidades ni en la elaboración de los modos de colaboración resultantes. De hecho, mi intención no es elaborar un «glosario» universal, sino centrarme críticamente en los conceptos que con demasiada frecuencia se dan por sentados en el mundo de las artes escénicas contemporáneas. Por consiguiente, el problema central se esboza desde una perspectiva macrosocial: Parto de los contextos económicos/políticos, desde la Revolución Industrial del siglo XVIII hasta los marcos actuales del posfordismo y el capitalismo cognitivo. Con este telón de fondo, examino una serie de paradigmas artísticos que han contribuido considerablemente a los cambios en la percepción de la obra artística a lo largo del siglo XX: El concepto benjaminiano de arte en la era de la reproducción mecánica (fotografía y cine); el ready-made de Duchamp; el arte pop de Warhol; el arte digital y la postproducción (de Bourriaud). El resultado que se espera obtener de este escrito es la agudización de conceptos empleados con frecuencia en la escena artística contemporánea, como obra inmaterial, creatividad, práctica, cooperación, proceso, reproducción, intervención, etc., en referencia a sus orígenes en la filosofía occidental. – en referencia a sus orígenes en la filosofía occidental, la teoría política y, sobre todo, las circunstancias sociales materiales.
Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: Hallazgo
Estética, Filosofía¡La hemos vuelto a hallar! – ¿Qué?- – La Eternidad.Es la mar mezcladacon el sol. Arthur Rimbaud
A veces, sin necesidad de buscar, encontramos. Y no sólo encontramos cosas que yacían, más que perdidas, abandonadas. Antes bien, encontramos el acontecer de un hallazgo: un encuentro con la esencia que expele el ser.
Mauro Salazar J. / Pugliese Sforzato. La comunidad sensitiva
Estética, Filosofía, Políticaa nuestros heraldos.a esa horrible condición de lo humano que nos confisca días posibles…
Durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón (1946-1952) Osvaldo Pugliese (1905-1995) fue proscrito porque su “lira popular” no encuadraba en los moldes de la institucionalidad peronista. La policía hacía ronda en los espacios recreativos que eran -mayoritariamente- “pueblos de tango”, clubes de filiación pugliesiana. En cierta ocasión un comisario le mostró la orden oficial emitida desde la presidencia, y rezaba así: “El señor Osvaldo Pugliese está inhibido de trabajar en el orden nacional”. Eran tiempos donde la ausencia de Pugliese en la orquesta se expresaba con un clavel rojo sobre el piano. Todo en señal de respeto. La policía en la puerta prohibiendo la actividad de la orquesta. Bajo el gobierno de Perón, se esgrimía “una orden y comunicación…. Usted no puede trabajar en ninguna parte del país”. Pugliese denunciaba el abuso de las casas discográficas, preservando los derechos de sus músicos, al punto que ello se expandirá a la instrumentación como una cooperativa. A poco tiempo ocurrió lo mismo bajo el gobierno de Arturo Frondizi (1958). Contra todo, impuso un “lenguaje comunitario-expresivo” en las formas rítmicas de una orquesta que no aceptaba “solistas”, salvo a condición de contribuir a mejorar el “acento” de una cooperativa evolucionista que evitaba toda “figura patronal”, evitando los «narcisismos del yo».
