Giorgio Agamben / Estado y terror

Filosofía, Política

¿Qué es un Estado que, ignorando toda forma de derecho, asesina metódicamente o secuestra a los jefes de los Estados que declara arbitrariamente enemigos? Y sin embargo, esto es lo que sucede con la aprobación o el silencio turbado de los países europeos. Esto significa que vivimos en un tiempo en el que el Estado ha arrojado sus máscaras jurídicas y actúa ya conforme a su verdadera naturaleza, que no es, en último análisis, sino el terror. Es probable, no obstante, que esta situación extrema lo sea literalmente, es decir, que la deposición de las máscaras coincida con aquel fin de la forma Estado sin el cual una nueva política no será posible.

Giorgio Agamben / La política en el tiempo de la imposibilidad de la política

Filosofía, Política

En la séptima carta, Platón vincula su decisión de consagrarse a la filosofía a las desastrosas condiciones políticas de la ciudad en la que vivía. Tras haber intentado de todas las formas participar en la vida pública, escribe, al final se dio cuenta de que todas las ciudades estaban políticamente corrompidas (kakos politeuontai) y se sintió entonces obligado a abandonar la política y a dedicarse a la filosofía.

Javier Agüero Águila / Universidad y régimen: las humanidades en la era del autoritarismo

Filosofía

Es importante, tal vez hoy más que nunca, alertar sobre el porvenir de la universidad –luego de las humanidades– en relación a la democracia. Esto, porque hay preguntas que están pulsando desde hace mucho pero que hoy, justo hoy, adquieren un sentido de urgencia mayor: ¿Cómo pensar la universidad chilena en el contexto de un autoritarismo que se apresta a entrar en régimen? ¿Seremos capaces de defenderla de sí misma y (en un ejercicio crítico que vaya más allá de la crítica de la crítica) asumirla como la siempre ulterior potencia de resistencia ahí donde las ultraderechas han encontrado su órbita y sedimento? ¿Una universidad sin condición es la condición de las humanidades y las humanidades la razón misma de la universidad?1 En suma ¿Cuánto se podrá defender la universidad estatal –no las privadas que disponen de ingentes recursos y cuyos programas son flexibles a no importa cual forma de gobierno– hasta ver, tal como ha sido en otros tiempos de represión, sus humanidades intervenidas e incluso arrasadas?

Mauro Salazar J. / No literal. Contrabando e institución

Filosofía, Política

Comentario crítico a No-literal: filosofía en órbita de Javier Agüero Águila (Editorial Deriva, 2025)

EX-ERGON:No-literal: ensayos de filosofía en órbita (2025), es un libro que no se deja situar en la estela de un solo contrabando, sino en la zona de intersticios e incomodidades de tres economías de la escritura que hicieron del género discursivo un problema antes que un recipiente: el agotamiento beckettiano de una voz que persiste más allá de toda capacidad y de todo deseo de expresar, el goce barthesiano que infiltra la pulsión del cuerpo allí donde la teoría exigía la asepsia del concepto y la destinerrancia (Derrida) de un envío que porta en su estructura misma la posibilidad de no llegar nunca a destino. El subtítulo, «filosofía en órbita», nombra una temporalidad que no coincide con ninguna de esas tres (no habría parergon del saber académico) y que sin embargo las requiere a todas como condición de su propia inteligibilidad: la de una escritura que gira alrededor de lo real sin la pretensión (epistémica, disciplinar, programática) de convertirlo en objeto de apropiación cognitiva, que se mantiene en la zona de atracción del mundo resistiéndose a la ficción de que el conocimiento pueda atrapar aquello que orbita, porque atraparlo sería fijarlo, y fijarlo sería matarlo como pensamiento para resucitarlo como dato. La «órbita» es la forma chilena del contra-bando (ensayo de extramuros); una textualidad que va más allá de las biografías existenciales y los territorios vigilados de la academia filosófica. Tal operación se produce después de octubre de 2019, que dejó a la escritura crítica en estado de orfandad hermenéutica, desprovista de las categorías que antes le garantizaban un lugar en la distribución de lo legible.

Mauricio Amar / Fetichismo, fascismo, máquinas

Filosofía, Política

La reaparición del fascismo, por supuesto con formas de organización y violencia nuevas y ropajes quizá más coloridos, no trata tanto de la transformación del mundo, sino de su aceleración hacia la destrucción completa. Lo que Marx indicaba en el capital como fetichismo de la mercancía, debe volver a estar sobre la mesa en tanto no refiere simplemente al proceso de ocultación de los procesos que hacen posible la forma mercancía, sino a una forma en la que los humanos se constituyen, se subjetivan y relacionan entre sí y con el mundo como «cosas». Norbert Lenoir dirá que «el fetichismo es en un sentido la constitución de un mundo, de un medio en el que los humanos actúan y piensan» (Lenoir, 2018, p. 63). Este actuar y pensar se constituye como realidad objetiva de la misma manera en que circulan las mercancías. Hay algo de endurecimiento en este proceso o peor, de mutilación de aquello que es fundamentalmente sensible en toda relación. El fetichismo es, en este sentido, el modo de aparecer del mundo en la época del capitalismo y su expansión e intensidad no conocen límites.

Dionisio Espejo Paredes / Anatomía de la «incorrección política» en la era digital

Filosofía, Política

1. Introducción

Son muchos los que han decretado el fin del imperio woke. Parece algo así como el canto de liberación frente a una época de opresión y censura. Lo que se presenta como valentía y libertad de expresión es, en realidad, la nostalgia por una impunidad perdida: el derecho a humillar a los más débiles sin consecuencias. Este discurso de «incorrección» es, en esencia, un populismo reaccionario. Instrumentaliza el malestar social para atacar a minorías (migrantes, mujeres, colectivos LGTBIQ+) mientras protege los privilegios de las élites tradicionales. No construye alternativas; solo cultiva el resentimiento. Por ello, es el germen de un neototalitarismo que, disfrazado de rebelión, amenaza los derechos de todos.

Aquí, frente al falso dilema entre callar (censura) o decir cualquier cosa (libertad), se propone una libertad responsable. La frontera ética no está entre lo «correcto» e «incorrecto», sino entre la crítica legítima y el ataque a la dignidad humana frente al imperio del más agresivo. Desde una perspectiva antropológica, la civilización se basa en la renuncia a ciertas pulsiones destructivas. La incorrección agresiva representa una regresión a un estado precontractual y prepolítico donde impera la ley del más fuerte. Demoler todos los tabúes no conduce a la libertad, sino a la ley de la jungla discursiva. Incluso podríamos decir como Adorno y Horkheimer que las pasiones privadas se vuelven a convertir en virtudes públicas (Dialéctica de la Ilustración) como en la era totalitaria.